sábado, 16 de junio de 2012

Ojo por ojo

Cuatro guardias civiles resultaron heridos ayer en enfrentamientos con mineros a la altura del pozo del Sotón. Los obreros utilizaron los montes cercanos para huir o contraatacar.

Según las agencias oficialistas, un guardia fue herido en un ojo, alcanzado por un tornillo que traspasó la protección de su casco, dañando la zona ocular. Su pronóstico es reservado, a priori sin grandes complicaciones. Nada que ver con tantos y tantos obreros que han perdido algún ojo por completo, a consecuencia de las balas de goma que dispara la policía que defiende los intereses de la burguesía. Los mineros utilizaron tácticas de guerra de guerrillas que, dado el lugar, no podemos calificar como urbana.

Por cierto, mientras unos-, desesperados- se ven obligados a recurrir a esas tácticas, cerca de allí, en el Pais Vasco los  reformistas van en sentido contrario. Será porque "España va bien" y se la considera una democracia "homologable". Terminarán amando al enemigo aunque digan que ésa es una de las peores venganzas de aquel.